Fotos de precomunión en A Coruña: qué son y cómo hacemos estas sesiones
Las fotos de comunión están cambiando y ya están aquí las sesiones de precomunión que realizamos en Tragaluz. Los papás ya no quieren solo las fotos del evento y del banquete. Además de tener la fotografía con el traje de comunión, las familias querían un reportaje más natural de sus hijos a esa edad. De ahí procede buena parte de lo que hoy conocemos como precomunión. Es el proceso de prepararse para la comunión. Al documentarlo, conseguimos crear un álbum muy fresco y personal que habla de cómo es en realidad tu hijo o tu hija.
Para nosotros empieza por conocer un poco al niño o a la niña. Hay quien llega encantado de hacerse fotos y quien necesita veinte minutos para olvidarse de que llevamos una cámara. No trabajamos igual con ambos. Durante la sesión hablamos, caminamos, hacemos alguna fotografía más dirigida y dejamos también bastante espacio para que aparezcan gestos y expresiones espontáneas.
A Coruña nos permite hacer precomuniones muy diferentes entre ellas sin recorrer grandes distancias. Podemos trabajar en playa, entre rocas, en zonas verdes o buscar un ambiente más urbano. Elegimos la localización según el tipo de fotografías que queramos conseguir y prestamos mucha atención a la hora, la orientación del sol y el tiempo. Cuando estamos junto al mar también tenemos en cuenta las condiciones de la zona. De paso, tomamos ideas para cuando hagamos la sesión de fotos de comunión.
La luz cambia mucho el resultado. Podemos buscar fotografías claras y luminosas, aprovechar una tarde nublada para conseguir una iluminación muy suave o esperar a que el sol esté bajo para trabajar con una luz más cálida. A partir de ahí alternamos retratos completos con primeros planos y fotografías de detalles para que el reportaje tenga variedad.
También nos gusta que aparezcan padres y hermanos. Aunque el protagonista sea quien hace la comunión, estamos fotografiando un momento concreto de la vida de toda la familia. Dentro de unos años esas imágenes juntos probablemente tengan tanto valor como los retratos individuales. También podemos hacer las fotos en el lugar en tu hijo o hija se forma.

Antes de la ceremonia, las sesiones de fotos son mucho más divertidas
Hacer la sesión antes de la ceremonia permite además tener las fotografías preparadas para recordatorios, invitaciones, libros de firmas o detalles de la celebración. Recomendamos organizarla con varias semanas de margen para poder trabajar y seleccionar las imágenes con tranquilidad. Una buena precomunión debería conseguir precisamente eso: que dentro de veinte años reconozcáis al niño o a la niña que teníais delante aquel día, y no únicamente el traje que llevaba.