boda perfecta en rectoral de cines

Nos encanta Rectorar de Cines, salen unas fotos geniales, sobre todo cuando formamos parte de una boda con colaboradores tan buenos como los que hubo en esta boda. Nuestra manera de trabajar consiste en adaptarnos al ritmo y a las sinergias que se forman entre profesionales y la familia y conseguir que las fotografías reflejen todo lo que ocurre sin interrumpirlo. La boda de Elena y Javier, celebrada en la Rectoral de Cines, fue un magnífico ejemplo de cómo la colaboración entre profesionales hace que todo fluya con naturalidad. Échales un vistazo porque quedaron geniales.

Comenzamos la jornada durante los preparativos de Elena. Mientras Fani Mosqueira terminaba un maquillaje luminoso y muy elegante, nosotros aprovechábamos esos minutos de calma para fotografiar los pequeños detalles que hablan del día mucho antes de que empiece la ceremonia: las alianzas sobre la invitación, el ramo recién preparado, el vestido esperando su momento o las manos ajustando los últimos botones. Son imágenes que ayudan a contar la historia completa y que, con el paso del tiempo, adquieren un enorme valor.

Los dos vestidos elegidos por Elena, de Matteos Bridal Spain y Kyrie Novias, tenían personalidades muy distintas. Nuestro trabajo consistía en encontrar la mejor luz para que los tejidos, las transparencias y los acabados se apreciaran tal y como eran. Queremos sacar lo mejor de este este fantástico trabajo, y estas firmas especializadas en moda nupcial nos lo ponen muy fácil con su estupenda labor. Sabemos el enorme trabajo que hay detrás de cada confección y que estas fotos acaban convirtiéndose las más importantes para las novias.

La decoración floral preparada por La Constanza merecía también su espacio dentro del reportaje. No entendemos las flores como un simple complemento, sino como parte de la identidad visual de una boda. Antes de que lleguen los invitados de la boda recorremos cada rincón para fotografiar los centros florales, el ramo, la decoración de la iglesia y todos esos detalles que desaparecerán al terminar la celebración. Es una forma de conservar el trabajo de quienes han dedicado horas a construir esa atmósfera.

La ceremonia en la iglesia de San Nicolás de Cines estuvo acompañada por la música en directo de Grupo Minuetto. En momentos así procuramos movernos lo mínimo posible. Conocemos perfectamente el desarrollo de una ceremonia y sabemos dónde colocarnos para obtener imágenes naturales sin interferir ni en la celebración ni en el trabajo de los músicos. Nuestro objetivo es que nadie recuerde que los fotógrafos estaban allí y, al mismo tiempo, que ninguna emoción importante quede sin fotografiar.

Una de las cosas que más disfrutamos durante esta boda fueron las fotografías familiares. Los abrazos entre Elena y Javier con sus padres, las miradas cómplices antes de entrar en la iglesia o la emoción compartida tras el «sí, quiero» ocurrieron sin necesidad de dirigir absolutamente nada. Es precisamente ahí donde buscamos estar: atentos, preparados y con la cámara lista para capturar lo que sucede de verdad. En ocasiones, los novios y las familias nos piden acudir a nuestro estudio para hacer fotos más posadas, siempre existe esa opción.

Después nos trasladamos a la Rectoral de Cines, un lugar que conocemos bien y que ofrece muchísimas posibilidades fotográficas. Antes de comenzar el banquete siempre dedicamos un tiempo a recorrer el espacio. Observamos cómo entra la luz, buscamos los mejores fondos y localizamos rincones tranquilos para poder realizar los retratos de pareja sin separarles demasiado tiempo de sus invitados. Esa planificación previa hace que todo resulte mucho más relajado durante el resto de la jornada.

También reservamos unos minutos para fotografiar la tarta elaborada por Enza di Piazza, una creación cuidada hasta el último detalle, antes de que comenzara el servicio. Nos gusta hacerlo con todos los elementos que forman parte de una boda porque sabemos que detrás hay profesionales que ponen el mismo cariño en su trabajo que nosotros en nuestras fotografías.

Cuando llega la fiesta cambia completamente nuestra forma de fotografiar. La iluminación, el movimiento y la energía son diferentes, y por eso adaptamos nuestro estilo para reflejar el ambiente que crea DJ Dani sin perder la naturalidad de las imágenes. Queremos que, al volver a verlas dentro de unos años, la pareja recuerde exactamente cómo sonaba la música, quién estaba bailando a su lado y por qué aquella noche pasó tan deprisa. Somos elegantes, los que salieron más perjudicados de la fiesta no son fotografiados por nuestra cámara… A no ser que nos lo pidan, claro.

Trabajar con equipos de proveedores que cuidan cada detalle hace que todo sea más sencillo. Nosotros entendemos la fotografía de boda como un trabajo compartido en el que cada profesional aporta una parte imprescindible para que la pareja disfrute de un día perfecto, y también conocemos de siempre a estos profesionales que tan bien trabajan en la zona de A Coruña, por eso todo es más fácil y sale mejor. Nuestra responsabilidad consiste en convertir todo ese esfuerzo en un reportaje honesto, elegante y lleno de momentos auténticos, para que cuando los recuerdos empiecen a difuminarse siempre exista una fotografía capaz de traerlos de vuelta. Si te gusta lo que ves, y estás planeando tu boda este año en Rectoral de Cines, cuenta con nosotros como tus fotógrafos.