fotos de maternidad en a coruña

Las sesiones de maternidad ocupan un lugar muy especial dentro de nuestro trabajo porque documentan uno de los momentos más importantes en la vida de una familia coruñesa. Son semanas llenas de ilusión, preparativos, cambios y emociones que muchas veces se viven tan intensamente que apenas queda tiempo para detenerse y disfrutar de todo lo que está ocurriendo. Es un momento que pasa y no vuelve, por eso animamos siempre a las familias

En nuestro estudio fotográfico de A Coruña recibimos cada año a muchas familias gallegas que desean guardar un recuerdo profesional (bonito, bien producido y con ese puntito de improvisación que solo un ojo experto sabe lograr) de esta etapa. Hace poco acompañamos a Emily en su sesión de embarazo, realizada durante la semana 31 de gestación, uno de los momentos más recomendables para este tipo de fotografías. En estas semanas la barriga ya tiene una presencia muy definida, el embarazo se encuentra en una fase avanzada y, en la mayoría de los casos, la futura madre todavía conserva suficiente movilidad y comodidad para disfrutar de la sesión con tranquilidad. Conste que esto es muy personal, pero lo fundamental es sentirse cómoda y con ganas.

La semana 31 marca además una etapa muy especial del desarrollo del bebé. En este momento el sistema nervioso continúa madurando rápidamente, los pulmones siguen preparándose para el nacimiento y el pequeñín ya presenta ciclos de sueño y actividad cada vez más reconocibles. Parece mentira, pero es aquí cuando ese vínculo tan especial con el futuro niño o niña empieza a sentirse ya fuerte. Muchas familias viven estas semanas con una mezcla de emoción y expectación porque la llegada ya se percibe cercana y cada movimiento recuerda que falta muy poco para conocerle.

La semana 31 es fantástica para una sesión fotográfica de maternidad

Cuando realizamos este tipo de sesiones infantiles y de maternidad buscamos que cada fotografía refleje la personalidad de quienes están viviendo la experiencia. Algunas futuras madres desean imágenes elegantes y sencillas centradas en el embarazo. Otras prefieren compartir el protagonismo con su pareja o con los hermanos mayores. Nuestro objetivo es crear fotografías naturales que sigan emocionando dentro de diez o veinte años.

En el caso de Emily trabajamos con nuestro pack Buenos Días Mundo, una propuesta muy apreciada por las familias que nos eligen porque permite documentar dos momentos fundamentales de una misma historia. La primera sesión se realiza durante el embarazo y la segunda durante los primeros días de vida del bebé, cuando todo es nuevo y cada gesto tiene algo de descubrimiento.

Tras la sesión de maternidad, llegan las fotos de recién nacido

La unión de ambas sesiones permite construir un recuerdo mucho más completo. Primero fotografiamos la espera, las ilusiones y los preparativos. Después llegan las pequeñas manos, las primeras miradas, los bostezos y esa sensación difícil de describir que acompaña a los primeros días en familia. Con todas las imágenes elaboramos un book que recoge el comienzo de una nueva etapa de una forma coherente y emotiva.

Las sesiones de maternidad son una oportunidad para hacer una pausa antes de que todo cambie. Un momento para celebrar el camino recorrido, prepararse para lo que está por venir y conservar para siempre una etapa única en la vida de cualquier familia. Llámanos y retrataremos este instante con todo el cariño del mundo.